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11 julio 2008

SIN UN TRAJE


He podido observar que muchas personas si no fueran por su profesión pasarían totalmente desapercibidos, además pienso que muchas personas intentan buscar esa atención que los haga distintos ya que siendo como son no se sienten valorados, no destacarían, aspecto normal, sencillo y entonces amables.

La observación viene provocada por varias profesiones pero en la que más he podido notar esta diferencia, son profesiones donde se lleva "uniforme".
He de reconocer que he conocido a gente que se dedicaba a trabajar en un supermercado, de dependiente, de repartidor, muy buena gente pero que con el tiempo han podido cambiar su puesto de trabajo y han progresado, mejorado, ascendido...,y hay están, lo que me llama la atención es que no son las mismas personas, creen que su trabajo les hace poderosos y aquí está el error, se vuelven muchas veces prepotentes y casi me atrevo a decir que dejan de repente de conocerte.
No quiero generalizar, para nada, también conozco muchos de ellos que su comportamiento es amable y son buena gente.

Mi conclusión realmente es que muchas personas necesitan de su trabajo para sentirse valorados, esta suposición puede provocar altercados pero es así, tengo la suerte o la mala suerte según el día y lo que podamos destacar de ello, que he de mantener relación profesional, con gente que ocupa puestos que destacan ante los demás (por aclarar un poco el concepto "destacan"), delegados, gerentes, "escritores", políticos...grandes empresarios, dentro de su despacho se crecen en cambio tú te los encuentras paseando con ropa de calle y casi, casi intentan que no los veas porque pierden mucho, consigues verlos que son personas normales como tú y ellos lo saben, lo que les ocurre es que les agrada mantener esa posición, esa imagen de control, poder...que ellos creen tener, por supuesto.

4 comentarios:

m.eugènia creus-piqué dijo...

Bon día Didi.
Tienes mucha razón porque esto lo he notado yo tambien, se escudan tras un uniforme que les envalentona y se creen capitanes generales, no es siempre así, hay quien lo lleva toda la vida, está acostumbrado y no cambia para nada su forma de ser, te habla alguien con experiencia, me lo puse a los 18 años y me lo he sacado ahora porque despues de 40 años en la compañía, nos estan prejubilando a to quisqui, despues de hacer unas incursiones por tu blog, no se si me atrevo a decirte de que compañía se trata no sea que alguien me infle un ojo.
Lo has adivinado ???
Pues la misma, Iberia Lineas Aéreas,me sabe muy mal lo que le pasó al señor de la maleta, pero no siempre es así, depende mucho de la persona que tengas delante y me parece demencial la manera que le atendieron, que se pierda es muy fácil dado a la cantidad de maletas que hay, una mala facturación, un deespiste del operario..ya se que no debería pasar, ahora está ocurriendo mucho más que antes, Iberia ha perdido el Handling en muchos aeropuertos lo que hace que de las maletas se encarguen otras compañias que nada tienen que ver con nosotros, pero claro la que recibe es Iberia que es la compañía en la que vuela el pasajero.
Disculpa el rollo patatero, me harté de llevar uniforme... los odioooooo !!!!!

Cristina A. Roch dijo...

Andaba yo pensando justamente lo mismo ayer y se me ocurrió hacer campaña en los bancos y demás prar que suprimieran las corbatas, ya lo postearé ya

Saludos

Cris

Xesca dijo...

la verdad Didi, es que tienes razón, es mucha la gente que tiene un trabajo de lo más normal y son pues como cualquier otro, te hablan se dirigen a ti, son simpáticos es decir son personas como otra cualquiera. Pero luego pasa que por la razón X les ascienden, o cambian de trabajo, o de situación, mejoran y ayyy ... todo cambia, es como si se insertasen un chip con el cual no sean capaces de reconocer a los amigos de antes, a los compañeros de antes, a todo lo que significa antes, y eso es una pena además de un punto muy desfavorable hacia ellos.

En cuanto a los uniformes depende mucho de la persona que hay dentro de ellos, creo que todo radica en el interior de cada uno, y que un simple traje te sirva para envalentonarte es una verdadera pena.

isol dijo...

El mundo es apariencias,y muchos cuando cambian de empleo o ascienden sencillamente se les sube a la cabeza y pierden la memoria de a quienes conocen.
Esas personas si no nos saludan mejor,para que conocer gente tan superficial habiendo tantas personas que bien vale la pena conocer.